¡Por fin! Haz dado el importante paso que supone una mudanza y ahora, después del embalaje, carga y acomodo de tus pertenencias, estás a punto de llegar a tu destino y repetir todo otra vez...

Si bien el arribo a tu nueva casa representa la segunda parte de la mudanza, es muy importante armarse de paciencia y optimismo para concretar la tarea de forma satisfactoria.

En primer lugar, sacaremos las cosas del camión de mudanzas con el mayor cuidado, asegurándonos de identificar oportunamente de los enseres que hayan podido desplazarse durante el camino. Una vez fuera todos los paquetes y muebles del camión, los iremos colocando de acuerdo a la guía que elaboramos previamente, echando mano de las etiquetas de cada caja para depositarlas en las habitaciones correspondientes: la vajilla en la cocina, la ropa en las habitaciones, las cosas del baño en el cuarto de baño, etc.

Lo más complicado es montar los muebles, por lo que te recomendamos hacer un croquis de la nueva vivienda para que sepas de antemano dónde va el mobiliario y las distancias que ocupa para evitar malos ratos y trabajo extra, en caso de que el mueble no quepa en el lugar que visualizamos en un principio.

La duración del trabajo dependerá del tamaño de la vivienda y el número de paquetes a desembalar, por lo que hay que armarse de paciencia y pensar que, tarde o temprano, todo se acabará y estaremos instalados sin mayores contratiempos.

Te aconsejamos contactar a los expertos de Mudanzas de La Rosa y solicitar tus cotizaciones sin compromiso para servicios de mudanzas y fletes en Puebla. Te asesoraremos sobre todo lo que hay que considerar para que la mudanza que planeas se realice sin complicaciones, aprovechando al máximo tu tiempo y presupuesto. ¡Llámanos!